Sirenas antiaéreas retumbaron esta mañana en la zona del Santo Sepulcro, el sitio sagrado del cristianismo en Jerusalén, obligando a turistas y guardias a buscar refugio en medio de un ataque con misiles probablemente iraníes. El lugar, que suele tener largas colas, quedó vacío al sonar las alertas.
Panelistas explicaron que las sirenas suenan para todo Israel al detectar misiles, y se acotan después. Destacaron la estructura del sitio: iglesias concéntricas con la piedra donde se acostó a Cristo, y un mercadito cercano.
Los misiles llevan bombas de racimo, prohibidas en muchos países por su impacto en civiles, ya que dejan explosivos que pueden detonar años después. Irán, Estados Unidos e Israel no adhieren al tratado, aunque EE.UU. e Israel no las usan.