El pastor José Luis Cinalli relató cómo pájaros devoraron de la noche a la mañana los frutos de su planta de papaya, a la que cuidaba con esmero, dejando solo la cáscara, y lo comparó con la acción del diablo que arrebata la preciosa semilla del evangelio de los corazones a picotazos, como las aves malignas en el sacrificio de Abraham en Génesis 15.
Explicó que el enemigo no solo impide que la Palabra de Dios entre en los incrédulos, sino que siembra cizaña en los creyentes durante la noche, con malos pensamientos, dudas y temores, sentándose en la cama para hablar mal de Dios, como hizo con Eva, y busca romper la relación con Dios, congelar el corazón y apartar de la iglesia mediante ofensas.
Referenció al rey Nahás, que significa serpiente y llenó de temor al pueblo de Israel sacándole el ojo derecho a guerreros de Gat y Rubén, advirtiendo que las aves de rapiña buscan enfriar el corazón creyente, pero llamó a perseverar como Abraham, que creyó la promesa pese a la esterilidad, dando gloria a Dios en pruebas.
Enseñó que mantener la fe firme en dificultades honra a Dios y trae bendición, citando a Pedro: la fe probada da alabanza, gloria y honra a Jesucristo, uniendo la gloria divina con la felicidad eterna del creyente, y exhortó a no dudar porque acusa a Dios de abandono.
En contexto previo, vinculó aves malignas al diablo cegando mentes para no ver la luz de Cristo, y usó respuesta de ChatGPT a un sacerdote sobre Agenda 2030 como plan satánico para falsa espiritualidad sincretista y debilitar la iglesia.