Una ola de entraderas con total impunidad azota La Matanza, en barrios como San Justo, Villa Luzuriaga, Lomas del Mirón y Villa Palito, donde delincuentes trepan rejas y medianeras, forzan puertas con barretas, usan escaleras y huyen en autos de apoyo sin presencia policial pese a alarmas, cámaras y perros guardianes.
Víctimas incluyen un matrimonio con una nena de 10 años con parálisis cerebral; en otro caso, cuatro ladrones con caras tapadas actuaron con parsimonia. Solo se investigó este último, con cuatro detenidos rastreados por vehículos, uno de ellos con plan social.
Zonas conflictivas como Palito, Palangana y Puerta de Hierro sirven de escondite por su laberinto. Panelistas denuncian falta de patrullaje nocturno en barrios, móviles solo en avenidas como Rosas, Mosconi y Crovara, con hasta 12 kilómetros sin policía.
Critican la política de inseguridad en la provincia de Buenos Aires, donde delincuentes operan tranquilos incluso cobrando planes sociales. Vecinos llaman estos robos del tercer sueño, ocurren de madrugada con misma modalidad.