Una serie de entraderas con total impunidad azota La Matanza, incluyendo San Justo, Villa Luzuriaga y Lomas del Mirón, donde delincuentes trepan rejas, forzan puertas con barretas y huyen en autos de apoyo, sin rastro de policía pese a alarmas y cámaras de seguridad.
En Villa Luzuriaga, una nena de 10 años con parálisis cerebral fue víctima junto a su familia; en San Justo, cuatro ladrones con caras tapadas irrumpen parsimoniosamente en una casa; en Lomas del Mirón, sorprenden a un matrimonio; y la semana pasada, otro grupo salta techos en la misma zona, con perros ladrando en vano y autos similares de apoyo.
Los conductores denuncian ausencia total de patrulleros en barrios alejados de avenidas como Juan Manuel de Rosas o Ruta 3, pese a comandos sur, centro y norte en La Matanza más patrulla municipal; la nafta no alcanza y hay sospechas de robo de combustible, mientras un intendente confiesa hablar lenguajes distintos con jefes policiales.
Estadísticas provisorias marcan 20-25% más delitos denunciados en Buenos Aires, pero muchos no se reportan ni investigan sin denuncia grave; solo el caso de la nena derivó en cuatro detenidos en Villa Palito, uno con plan social, evidenciando una política de inseguridad en la provincia.
Periodistas recorren la zona industrial precaria, lejos de avenidas, donde playones logísticos facilitan escapes, y muestran videos nítidos de bandas posiblemente iguales operando de noche con armas y total tranquilidad.