Nukharaak Olsen, joven groenlandés de Sisimiut, entrena con sus 23 perros para conquistar la carrera nacional de trineos, una tradición familiar que reconecta con su cultura tras estudiar en Dinamarca. En Groenlandia, los trineos de perros no son solo deporte, sino forma de vida para viajar, cazar y sobrevivir en paisajes de hielo y viento.
El padre de Nukharaak, Ove Olsen, primer médico nativo, exalcalde y ministro de Sanidad, introdujo a su hijo al mundo de los perros desde bebé. Ahora, Nukharaak guía turistas, compite y defiende esta práctica como pilar de la identidad groenlandesa, en armonía con la tierra y la cultura inuit.
En Sisimiut, segunda ciudad con 5.000 habitantes, los perros se usan para turismo, carreras y caza, resistiendo el abandono pese a modernizaciones. La comunidad valora esta herencia generacional que enriquece la libertad local.