Juliana Casataro, doctora en inmunología, investigadora superior del CONICET y profesora de la UBA, alcanzó en 2026 la máxima categoría científica pese a los obstáculos para mujeres en la carrera científica, como la "picadora de mujeres" por maternidad y sesgos.
La científica explicó que en ciencias médicas y biológicas las mujeres predominan al inicio, pero desertan en escalafones superiores por falta de redes de cuidado y liderazgo sesgado hacia formatos masculinos. Casataro, creadora de la primera vacuna argentina, avanzó con exigencia alta sin dejar oportunidades, aunque admitió presiones por miedo a quedar atrás tras la maternidad.
Relató que con su hijo de un mes escribía tesis y a los 7 días corregía subsidios, trabajando siempre por gusto y decisión propia, aunque no tomó los tres meses plenos de licencia. En su época no existía licencia por maternidad, pero su jefe se la dio y siguió por proyectos y etapas.
Reflexionó que no hay perfección, pero lo importante es hacer lo máximo con lo que uno quiere. Hoy la exigencia de ser madre perfecta es altísima, combinando trabajo, lactancia y conducta, más difícil que en su época. Los panelistas destacaron que los bebés perciben la felicidad de la madre en su trabajo.
Casataro agradeció la invitación y felicitó al programa Desde el conocimiento al cierre de la emisión.