Los accidentes domésticos más graves ocurren cuando niños se tragan bolitas, soldaditos u objetos pequeños que obstruyen la vía aérea o esófago, afectando al 80% de casos con adultos presentes que no detectan síntomas inmediatos.
Expertos alertaron sobre señales como tos persistente, estridor, falta de aire o malestar nasal prolongado, recomendando vigilancia en los primeros tres años donde los chicos llevan todo a la boca.
Compartieron caso de adulto internado tres meses en terapia intensiva por bolo alimenticio de asado atascado en esófago, que causó insuficiencia respiratoria y requirió cirugía, aconsejando comer despacio sin hablar.
El paciente Alberto se recuperó y agradeció con pantuflas, destacando gratificaciones en la medicina.