Niños iraníes queman camisetas de Lionel Messi en las calles, viralizando videos con la foto del Ayatolá al fondo, en reacción al encuentro del futbolista argentino con Donald Trump. El hecho se propagó rápidamente en redes sociales, mostrando camisetas del Barcelona ardiendo en medio del conflicto en Medio Oriente.
Periodistas del programa critican la decisión de Messi de fotografiarse con Trump, comparándola con fotos de Maradona con Chávez o Maduro, pero enfatizan que Irán posee capacidad militar superior a Venezuela o Cuba, haciendo la provocación más riesgosa. Afirman que era previsible esta reacción antisemita o antioccidental en el contexto de la guerra.
El segmento vincula el "efecto Trump" a la escalada regional, cuestionando los asesores de Messi por no prever el impacto en países como Irán, que ven la foto como alineación con enemigos en el conflicto actual.