Kirchneristas atacan a Lionel Messi por su foto con Donald Trump en la Casa Blanca, acusándolo de apoyar amenazas contra Irán y guerra, mientras panelistas debaten si Messi debe responsabilizarse por entrar en política.
Uno criticó que Messi aplaudió discurso de Trump sobre matar iraníes, lo puso en "lista de muerte" y lo tildó de partícipe de barbarie, advirtiéndole que Trump no lo cuidará en un mundo inseguro.
Otro defendió a Messi como figura mundial informada que entró voluntariamente con el líder estadounidense, pidiendo no reducirlo a ignorante y criticando la campaña violenta del "kirieanismo" que lo llama "entreguista" o "apologista de la guerra".
Recordaron sus logros: un Mundial, dos Copas América, ocho Balones de Oro, 500 millones de seguidores, humildad y rol en UNICEF, pidiendo cuidarlo como fuente de felicidad argentina.