Niños iraníes quemaron camisetas icónicas de Lionel Messi en rechazo al encuentro del astro argentino con Donald Trump en la Casa Blanca durante un agasajo al Inter Miami por ser campeones de la MLS.
Trump sorprendió con un discurso sobre la guerra en Irán en el evento deportivo, lo que generó repudio mundial y llevó a fans infantiles en Irán a destruir playeras del capitán del Inter Miami a lo largo de su carrera, consideradas un tesoro para ellos.
Panelistas coincidieron en que fue una mala jugada de Trump y que Messi fue sorprendido por las declaraciones, ya que el momento era para celebrar el título y no para hablar de conflictos. Las imágenes de los niños quemando las camisetas recorren el mundo y repercuten en la imagen global de Messi, quien se identifica con los chicos en todos los países.
Messi siempre muestra cariño a los niños en estadios, conferencias y eventos, accediendo a fotos y autógrafos, pero este episodio con Trump genera cuestionamientos sobre su presencia en ese acto.