En Estados Unidos el precio del galón de nafta aumentó 50 centavos en una semana, pasando de tres a 3,50 dólares, un salto del casi 20% atribuido directamente a la escalada bélica en el Golfo Pérsico que genera dos guerras simultáneas: externa e interna económica.
Andrea Eitman, desde Estados Unidos, reportó que Donald Trump justificó el alza al afirmar que "el precio de la libertad y la paz vale el aumento del petróleo" para derrotar a grupos terroristas, narcotraficantes y regímenes como Irán, aunque la población prioriza el impacto diario en supermercados y surtidores dada la baja inflación local.
Los norteamericanos valoran cada centavo y sienten el golpe pese a precios bajos comparados globalmente, mientras Trump habla de Irán como rehén del mundo entero y promete usar reservas de petróleo de emergencia.
El diálogo viró a seguridad interna: analistas critican el foco excesivo de Trump en ICE y migrantes vía home security, descuidando antiterrorismo, exacerbado por el despido de Kristi Noem como jefa de Seguridad Nacional por mal uso de fondos y acciones ilegales, ahora redirigidos a la guerra que saldrá cara a cada ciudadano.
Se espera victoria rápida de Estados Unidos e Israel en tres a nueve semanas, con rendición incondicional de Irán para restaurar libertad, trabajo y estudio en la región.