En la sesión de gimnasio para principiantes de Cuestión de Peso, Muma confesó que se saltaba clases de educación física en el colegio por bullying de varones y hasta del profesor debido a su obesidad. Practicaba vóley y handball pero faltaba constantemente porque se sentía mal y la rateaban.
Otra participante contó que también se llevaba la materia hasta diciembre por malas experiencias similares, aunque menos bullying. El entrenador las motivó a reenamorarse del ejercicio, reconciliarse con la educación física y encontrar alegría en la actividad pese a traumas pasados.
Durante los ejercicios con pelotas y movimientos, surgió un intercambio juguetón con el instructor, quien bromeó sobre "chamuyo platónico" y pidió revisar el tape, generando risas y piques leves en el grupo.