En la clase de gimnasio para principiantes de Cuestión de Peso, Muma reveló que se saltaba educación física en el colegio por bullying de varones y hasta del profesor debido a su obesidad, practicaba vóley y handball pero faltaba porque se rateaban y la llevaban hasta fin de año. Otra participante confirmó experiencias similares leves hasta diciembre.
El entrenador la motivó a reenamorarse del ejercicio pese a los traumas y le pidió recrear la fuerza de brazos que detestaba, ayudándola con Sergio mientras fallaba en la forma difícil sin rodillas. Explicaron variantes más fáciles con apoyo de rodillas o colchoneta, logrando repeticiones con aplausos del grupo.
Discutieron cómo profesores incentivaban risas, pero ahora hay formas inclusivas. Alejandro habló de visualizar el resultado para reconciliarse con procesos duros como aprender piano. Natalia enfatizó la voluntad inicial que lleva al hábito y beneficio diario.
Simbolizaron traumas pasados con un latigazo de comentarios negativos de padres, maestros o tías, instando a cortarlos porque la educación física hoy es inclusiva y contempla capacidades diferentes, evitando que niños queden excluidos limpiando elementos.