Kimi Onda, ministra de Seguridad Económica de Japón, corrió desesperada con valija para llegar solo cinco minutos tarde a una reunión de gabinete, considerado un papelón histórico.
La primera ministra Sana de Takayichi esperó con su silla vacía. Onda, de 43 años y popular, grabó un video pidiendo perdón al pueblo japonés por el retraso debido a un embotellamiento, prometiendo no repetirlo.
En Japón, la puntualidad es una regla moral sagrada, impensable en otros países. Onda, nacida en EE.UU. de origen japonés, tiene perfil alto entre jóvenes.