Bandas mexicanas radicadas en Argentina importaron mas de 20.000 kilos de efedrina entre 2006 y 2007, superando ampliamente los 500 kilos necesarios para uso farmaceutico legal, para producir metanfetamina en Mexico donde su importacion estaba prohibida. Laboratorios improvisados en Maschwitz y Pacheco generaron explosiones, olores a huevo podrido y alertas vecinales que derivaron en allanamientos policiales.
El triple crimen de General Rodriguez, que dejo victimas a Sebastian Forza, Diego Ferron y Victor Vinagre, esta ligado al negocio de la efedrina vendida a mexicanos. Un empleado se suicide dias despues, y el juez Nardo Marquez inicio una investigacion con bajo impacto periodistico inicial. Empresarios farmaceuticos con licencias compraban efedrina sin controles y la exportaban, incluso en un embarque olvidado en Ezeiza durante el gobierno de Macri.
Juan Jesus Martinez Espinosa, mexicano de Guanajuato, se convirtio en figura central: alquilo propiedades, produzco metanfetamina y envio cargamentos ocultos en botellas de vino y sacos de azucar, como 600 kilos en 12.000 kilos de azucar secuestrados en Barracas. Detenido en Paraguay tras fugarse, nego vinculos en entrevista pero reconocio contactos con Forza en un almuerzo en Puerto Madero.
Otros detalles incluyen laboratorios en quintas de Pilar y Maschwitz con pseudoefedrina extraida de medicamentos, choferes como Ivan y Marcos Lyson involucrados, y secuestros de autos de lujo como un Rolls Royce Phantom. La jueza Maria Servini avanzo en causas relacionadas, pero persiste impunidad con ex-policias corruptos y muchos implicados libres, pese a regulaciones mas estrictas que frenaron el negocio.
Fernando Ventura, procesado y liberado, declaro sobre irregularidades en exportaciones de vino. Familiares de las victimas siguen sin justicia completa en este vasto esquema narco.