El líder de la semana en Gran Hermano convocó a todos los participantes al living para una actividad con paletas verdes y rojas. Francisco leyó un comunicado con las reglas: responderán consignas mostrando sí o no, justificando sus respuestas, mientras el líder modera y puede repreguntar.
Antes de arrancar, los concursantes prepararon mate y facturas con dulce de leche en un momento caótico y divertido, gritando por ayuda para desmoldarlas y pidiendo una mesa de ping-pong a la voz del programa.
El panel de Espiando la casa comentó la pasividad de participantes como Carlota y Andrea en pleno día de eliminación, notando que están "durmiendo las siestas" y criticando la falta de movimiento previo a las nominaciones.
La primera consigna generó tensión: "¿Quién piensa que ratonea algún compañero? ¿Y a quién?", dejando a los jugadores con las paletas visibles mientras el programa se cortó en ese momento de expectativa.