Gran Hermano atraviesa una fuerte caída en el rating, con niveles preocupantes para el canal por los altos costos del programa, y el panel advierte que solo destacan participantes como Andrea del Boca, Janina Cilibrán y Sarmiento, mientras el resto es "mucha planta".
Los conductores critican la falta de rebote en redes sociales, donde ya no hay clips virales ni debate, y revelan planes desesperados como una eliminación masiva y la entrada de Zoe, ex participante, para contar la verdad en los congelados.
Andrea del Boca atrajo público mayor de 50 años, pero al irse la juventud se desenganchó, y comparan que en el debut sumó solo 2 puntos en TV abierta frente a los 10 anteriores.
El programa lo mantiene vivo el fanatismo por Boca Juniors, pero sin interés general ni controversia.