Silvana denuncia que el kirchnerismo revela su identidad corrupta al descomponerse el poder, estructurando 20 años de peronismo en tres ejes: plan económico basado en corrupción como Otesur y mecanismos en AFA similares a Grondona con Fútbol para Todos.
Segundo eje son voceros antisemitas como Elía o nazis que listan a Messi como blanco de Hezbollah o Guardia Revolucionaria, sin repudio de organizaciones kirchneristas.
Tercer eje autoritario, confirmado por causas judiciales; son antisionistas, corruptos y ahora antimesistas, haciéndose cargo de su degradación.