La israelí Tami describió su rutina diaria interrumpida por un promedio de 5 o 6 alarmas de misiles al día, desde el inicio de la guerra, lo que la obliga a esperar 10 minutos adicionales y permanecer hasta 40 minutos en refugios si las alertas se reiteran.
Tami aclaró que esta situación no se ha naturalizado del todo, aunque forma parte de una rutina adaptada que interrumpe actividades cotidianas como bañarse, ir al baño o hacer mandados. La conductora le envió un abrazo y Tami agradeció el espacio para contar lo que viven en Israel.
Previamente, Tami había expresado orgullo por sus dos hijos gemelos, una nena y un varón, que eligieron roles de combatientes en el ejército israelí pese a tener opciones como inteligencia o medicina, motivados por defender al país tras el 7 de octubre.