Corresponsales en vivo desde Israel describen la vida bajo alerta constante por misiles y drones iraníes, con calles desiertas en Tel Aviv y familias refugiadas en cuartos blindados obligatorios desde 1991. Marcelo, desde Modín, muestra su habitación segura con paredes de cemento grueso, ventana metálica blindada y puerta sin cerradura para rescates rápidos en caso de impactos.
Mariano Grondona recorre el centro comercial de Tel Aviv, ahora vacío y fantasmal, con comercios cerrados temprano y sin tránsito ni vida nocturna habitual. La sociedad israelí está agotada por alarmas cada pocas horas, sin clases, padres con hijos y ancianos corriendo a refugios; el 30% carece de cuartos protegidos y usa estaciones de subte como albergues con carpas y colchones.
Se muestran imágenes del drone iraní que impactó un hotel en Bahréin, demostrando poder destructivo pese a no ser misil, atacando civiles en país no beligerante para generar caos en Golfo y subir petróleo. Israel y EE.UU. intensifican ataques a infraestructura energética y aeropuertos iraníes para presionar rendición, mientras Trump anuncia fin próximo de guerra, pesadilla para Israel que busca colapso total del régimen teocrático con ADN antiisraelí.
Los corresponsales coinciden en agendas distintas: EE.UU. frena nuclear y se va por presiones internas, Israel persigue amenaza existencial de Irán. Trump desdijo fin inminente ante críticas, pero Israel teme abandono prematuro.