Israel intensifica bombardeos en Beirut contra sucursales bancarias para debilitar financieramente a Hezbollah y cortar fondos para misiles desde Líbano e Irán. Se trata de una guerra de desgaste que afecta a colaboradores que pagan el armamento balístico y drones.
Las explosiones continúan sin parar en la capital libanesa, ligadas a la guerra más amplia con Irán, proveedor de material también a Rusia. Medios iraníes confirmaron el nuevo líder, Mosh Taba Khamenei, hijo del anterior.
Vladimir Putin expresó apoyo inquebrantable al nuevo ayatolá, pero surgen dudas sobre su capacidad real para enviar ayuda militar a Irán, ocupado en su propia guerra que se acerca a cinco años.