Israel lanzó una oleada masiva de ataques simultáneos con misiles contra la infraestructura del régimen iraní en Teherán, Isfahan y el sur de Irán, incluyendo dos edificios residenciales de 20 unidades cada uno en la zona de Rezabat, este de Teherán. Los informes iraníes de la agencia ISNA reportan heridos y al menos una muerte en los ataques ocurridos hoy, con rescatistas trabajando en el lugar.
Vladimir Putin, presidente de Rusia, ratificó el apoyo de Moscú al nuevo líder supremo de Irán, Seyed Mokhtaba Hosseini Khamenei, hijo del fallecido Ali Khamenei, enfatizando que Rusia será un socio confiable y deseándole éxito, valentía y responsabilidad en las tareas complejas. Esto confirma una nueva alianza comercial y potencialmente militar entre Rusia e Irán en medio de la guerra.
Estados Unidos, bajo Donald Trump, justifica los ataques por las plantas nucleares iraníes, aunque no se ha confirmado su existencia ni enriquecimiento de uranio por encima del 60% necesario para armas, según el director de la OIEA, Rafael Grossi. Se compara con la invasión a Irak por armas inexistentes bajo Saddam Hussein, y se espera una conferencia de Trump para explicar el fin de la guerra.
En la guerra de los 12 días del año pasado, solo se destruyeron tres plantas sin hallar uranio enriquecido, y persisten dudas sobre más instalaciones.