Irán lanzó nuevos ataques con bombas de racimo contra varias ciudades israelíes, incluyendo Ori Yehuda, Olón y Batyam, dejando al menos un muerto y varios heridos. Fuerzas de emergencia evacúan víctimas mientras alertas suenan de norte a sur en Israel, con sirenas activadas por lanzamientos de misiles que dan 10 minutos para refugiarse.
Expertos analizan el poder bélico de Irán como potencia regional pero asimétrica frente a las fuerzas de Estados Unidos e Israel. La Guardia Revolucionaria prometió una guerra larga, y Teherán busca extender el conflicto a 17 países para perjudicar a Donald Trump, limitando ataques al alcance de sus misiles por falta de capacidad para golpear directamente territorio estadounidense.
Irán enriquece uranio por encima del 20% con fines militares, según inspectores de la OIEA, con reservas verificadas in situ. Inteligencia de Estados Unidos estimaba meses para un explosivo nuclear y años para montarlo en misiles. Vladimir Putin felicitó al nuevo líder supremo Mostaja Khamenei, hijo del anterior, y Rusia provee inteligencia satelital sin intervención directa, beneficiándose económicamente del alza en petróleo y gas.
No se descarta una invasión terrestre de Estados Unidos e Israel para derrocar al régimen, pese a la presidencia unipersonal de Trump que ignora burocracia militar y elecciones republicanas. En Argentina, el alineamiento con Trump eleva riesgos económicos por fertilizantes caros, con el petróleo a 110 dólares esta mañana, afectando la próxima cosecha.