Irán posee 500 kilos de uranio enriquecido a niveles aptos solo para armas nucleares, según expertos internacionales, lo que motivó la Guerra de los 12 Días en noviembre pasado, cuando Estados Unidos e Israel bombardearon sus centrales nucleares.
Rafael Grossi, el argentino director del Organismo Internacional de Energía Atómica, advirtió que el ente ya no puede verificar el control de los programas nucleares iraníes, ya que perdieron acceso.
El régimen teocrático iraní señaló a Grossi como responsable del ataque militar aliado y lanzó amenazas directas contra su vida, situación que él describe como delicada para su seguridad personal.
Grossi manifestó que el organismo no está en condiciones de asegurar el orden en el desarrollo nuclear de Irán.