Fuertes lluvias provocaron inundaciones en Kenia que causaron al menos 42 muertos, principalmente en Nairobi con 26 fallecidos, 200 heridos y decenas de desaparecidos.
Más de 50.000 personas quedaron sin hogar tras la destrucción de viviendas, y 600 cabezas de ganado murieron en los condados afectados como Migori.
El país no está preparado para fenómenos climáticos extremos, y las autoridades continúan la búsqueda de desaparecidos en un panorama desolador en el este de África.