Hinchas del Stuttgart transformaron un show de ópera exclusivo para socios en una loca fiesta con saltos desde balcones y cánticos.
Invitados a una función privada en un teatro, los fanáticos del equipo alemán ignoraron el protocolo y armaron un ambiente de tribuna, con la orquesta siguiendo el ritmo de sus saltos.
La euforia no causó tragedias por suerte, aunque cuestionaron la resistencia de las estructuras, comparándolo con comportamientos típicos de hinchadas.