La Asamblea de Expertos de Irán nombró a Mostafa Khamenei, hijo del fallecido ayatolá Ali Khamenei, como nuevo líder supremo del país, formalizado por el gobierno tras la muerte de su padre en ataques de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
El anuncio lo leyó el canal 1 de la televisión estatal iraní cerca de la medianoche local. Mostafa, clérigo de rango medio con lazos a la Guardia Revolucionaria y oficina de su padre, era visto como sucesor pese al rechazo oficial a la hereditariedad.
La designación ocurre en crisis regional con guerra de EE.UU. e Israel, ataques en Líbano, respuestas iraníes con drones y misiles, y planes de Washington para confiscar uranio nuclear iraní. Panelistas debaten si Mostafa será más flexible o radical, pero su conexión con la Guardia sugiere continuidad.
El líder supremo controla fuerzas armadas, Guardia Revolucionaria, política exterior y programa nuclear, nombrado por gran mayoría en un voto con tintes hereditarios.