La asamblea de expertos iraní nombró a Mozafá Khamenei, hijo del líder supremo asesinado Ali Khamenei, como nuevo líder supremo, en una sesión extraordinaria por deber religioso. Esta designación se dio poco después de ataques iraníes sobre Tel Aviv y coincide con festejos en Teherán.
Analistas como Kevin Ari Levin y Gabriel Puricelli debatieron la escalada del conflicto, ahora en su día 9, con el presidente del Parlamento iraní Mohamed Vaghar Ghaliav rechazando cese al fuego y afectando infraestructura civil. Mostraron imágenes de ataques israelíes a Irán y desesperación en calles.
Discutieron escenarios posibles: concesiones iraníes, degradación militar como victoria para EEUU e Israel, o guerra larga hacia cambio de régimen. Recordaron que Irán usa vías económicas y políticas contra superioridad militar de rivales, citando historia como Hezbollah en los 80.
Encuestas del New York Times y Universidad de Maryland muestran bajo apoyo inicial en EEUU al ataque (21-27%), incluso entre republicanos, lo que Irán podría explotar para presionar opinión pública.
Interrumpieron para mostrar incendio en la estación central de Glasgow, Escocia, sumando tensión global con incidentes en Noruega y Nueva York.