Mostavá Khamenei, hijo del fallecido Ali Khamenei asesinado por Estados Unidos, fue anunciado como el nuevo líder supremo de Irán, en medio de celebraciones en Teherán mostradas en vivo durante un acalorado debate televisivo. Panelistas confrontaron al jeque argentino Abdul Karim Paz, quien defendió la institucionalidad iraní y comparó el sistema con un consejo cardenalicio que elige al líder mediante juristas islámicos.
El debate, que incluyó la despedida de la periodista Yuliana desde Israel, giró en torno a los recientes ataques: misiles de Israel y Estados Unidos sobre Teherán, respuesta iraní con una bomba en la embajada estadounidense en Oslo, Noruega, y alarmas constantes en Israel que obligaron a refugios cinco veces ese día. Abdul Karim Paz minimizó cifras de víctimas en Irán, atribuyéndolas a infiltrados del Mossad, y criticó el supuesto genocidio en Gaza.
Ariel cuestionó la teocracia iraní desde 1979 con el regreso de Jomeini, mientras Abdul argumentó que Dios no gobierna por la fuerza y equiparó el modelo israelí, acusando a la democracia occidental de causar guerras mundiales. El conductor resaltó la expansión global del conflicto, más allá de la región.
Sobre Argentina, Abdul Karim Paz invocó al Papa Francisco para afirmar que el país está lejos del conflicto y que atentados como AMIA e israelí son importados, no locales. Panelistas advirtieron riesgos por gobiernos afines a Irán y posibles lobos solitarios, en alusión a la visita de Javier Milei a una tumba rabínica.
Abdul explicó que la asamblea de 80-90 juristas elige al líder, como ocurrió con Ali Khamenei tras la muerte de Ruhollah Jomeini, recordando coberturas iniciales que pronosticaban su fracaso, como las de Chiche Gelblum.