El hijo del Ayatollah asesinado asumió el poder en Irán como heredero, mostrando un discurso más radical que llama a destruir el Estado de Israel, lo que profundiza el conflicto con bombardeos cruzados entre Israel e Irán en zonas de energía y construcción.
Martín Bronstein, experto en energía, explicó que el petróleo supera los 100 dólares el barril por la guerra, con el mundo consumiendo 100 millones de barriles diarios y reservas finitas; el Estrecho de Ormuz bloquea el 20% del petróleo y GNL mundial, afectando precios globales e inflación.
Estados Unidos e Irán no concluyen la guerra pronto, lo que mantendrá altos los precios; objetivos de Donald Trump combinan garantizar energía mundial y frenar la bomba nuclear iraní. China y Europa, grandes importadores, ven agotarse reservas, mientras Argentina no tendrá problemas de suministro pero sí subas en combustibles por precios internacionales y GNL en invierno.
Positivo para Argentina: exporta 300-350 mil barriles diarios y ganará con la brecha de precios, similar a oportunidad perdida en guerra Rusia-Ucrania; en Irán, grieta interna divide a la sociedad, con unos celebrando al nuevo líder sanguinario y otros viendo chance de paz post-1979.
Históricamente, el pueblo persa fue solidario con judíos expulsados de Jerusalén, conviviendo mucho tiempo, contrastando con el odio actual.