El periodista Guido Gocinelli describió desde Venezuela una atmósfera de normalidad y apertura tras el reconocimiento de Donald Trump al gobierno de Delcy Rodríguez, con ingresos sin problemas, más vuelos internacionales incluyendo de compañías estadounidenses, y notas en la calle realizadas sin inconvenientes. Observó reticencia de los venezolanos a hablar de política, con chavismo fuerte y elecciones comunales de proyectos realizadas con total normalidad, celebradas como validación de elecciones legítimas por el oficialismo.
La oposición no se encuadra aún en el nuevo escenario: María Machado no representa sus intereses según contactos, Edmundo Urrutia sigue con carteles de recompensa, y las liberaciones de presos como Gallo no son tema central en medios ni gobierno, que los considera delincuentes comunes. Hay tranquilidad por respaldo de Trump, calma post-ataque de Estados Unidos con reparaciones rápidas, pero secuelas como niños mudos por miedo.
En economía, precios subieron fuerte desde enero sin datos oficiales de inflación, un 20% más baratos que en Argentina pero con sueldos mínimos privados de unos 150 dólares, lo que escasea el dinero para la población pese a servicios baratos como internet o agua. Hay sectores acomodados en shoppings, pero poder adquisitivo deteriorado.
Gocinelli contrastó con Argentina, destacando economía abierta venezolana con bienes importados, y bonos que recomponen ingresos públicos aunque no alcancen los dos dólares reales.