16 unidades termoeléctricas están paralizadas en Cuba por falta de mantenimiento, lo que provoca apagones de casi 20 horas o más de un día en toda la isla, incluyendo La Habana.
La crisis se debe a infraestructura obsoleta de equipos rusos de los años 70, falta de inversión, escasez de petróleo por sanciones de Donald Trump que impidió envíos desde México y Venezuela, y demanda creciente.
El gobierno de Díaz-Canel reacciona con represión a las protestas populares, mientras economistas cubanos estiman que se necesitan entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para recuperar el sistema.
Venezuela ya no provee petróleo tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos el 3 de enero, y Trump prometió acciones en Cuba desde el Escudo de las Américas.