El presidente Donald Trump evaluó tomar control total del Estrecho de Hormuz, clave para el 20% del petróleo mundial, mientras la Guardia Revolucionaria iraní ofrece paso libre a buques comerciales pero amenaza con expulsar embajadores de Estados Unidos e Israel de la región.
Buques de guerra estadounidenses se estacionaron a más de mil kilómetros para evitar misiles y drones iraníes, y la Guardia Revolucionaria afirmó que ellos decidirán el fin de la guerra, amenazando bloquear exportaciones de petróleo y expandir el conflicto con cabezas explosivas de al menos una tonelada en misiles.
Israel lanzó ataques a gran escala sobre Teherán, Isfahan y el sur de Irán, provocando respuestas iraníes con misiles y drones contra Israel, Bahréin y Emiratos Árabes Unidos, dejando un muerto en Israel e incendios en instalaciones petroleras.
Los mercados reaccionan con petróleo por encima de los 100 dólares por barril, gas subiendo 30% en Europa y conmoción en gasolineras, mientras Trump da declaraciones contradictorias sobre el fin de la guerra iniciada a fines de febrero.