El panel de Bendita continuó destrozando la parodia de la escena icónica de Cien veces no debo realizada por los participantes de Gran Hermano, calificándola de pésima, mal actuada y aburrida, con actuaciones histriónicas comparadas a zombies resucitados.
Algunos panelistas defendieron la recreación, argumentando que fue divertida, con buena escenografía y entretenida, aunque la mayoría coincidió en que los participantes no saben actuar y que bailes malos son más cómicos. Recordaron haberla hecho en el colegio con aplausos de padres.
El debate derivó en la rivalidad entre participantes como Salina Sili y Andrea del Boca dentro de la casa, destacando personalidades fuertes y chicanas constantes, cuestionando si Andrea tiene chances en televisión y prediciendo que se enterará de las críticas al salir.