El actor Gerardo Romero fue víctima de un intento de estafa virtual durante su temporada teatral en Mar del Plata. Recibió una llamada desde Uruguay fingiendo ser un policía que informaba que su hija Rita, de 21 años, estaba detenida y golpeada tras un robo con violencia. Los estafadores, usando un teléfono oculto, le pidieron una fianza de 55 mil dólares para liberarla mientras esperaban una prueba balística de 40-50 días.
Romero notó que la voz de la supuesta hija era de una actriz excelente, pero aun así llamó a su abogado primero. Por suerte, contactó a la madre de Rita, quien confirmó que la joven estaba en La Plata sin problemas. El actor estaba por cancelar una función para viajar a Uruguay.
Los panelistas destacaron cómo el miedo y la desesperación alteran la percepción, haciendo creíble la estafa. Recomendaron cortar la llamada, verificar con clave personal como el nombre de la primera mascota y no mantener la línea abierta. Estas estafas, comunes desde hace años, a menudo salen de cárceles y apuntan a personas con dinero.
Juegan con la rapidez y emociones, apurando a las víctimas. Romero, protagonista de series como El Marginal, se sintió mal por no detectar las señales pese a su experiencia actoral.