George Russell ganó el Gran Premio de Australia en Melbourne, con Mercedes y Ferrari dominando las 58 vueltas.
La carrera registró más de 200 sobrepasos, cinco veces más que el año pasado en la vieja Fórmula 1.
Los cambios reglamentarios facilitan los adelantamientos y buscan más espectáculo, aunque con velocidades reducidas a 310 km/h en rectas.
Franco Colapinto debutó terminando décimo cuarto, mientras su compañero Pierre Gasly sumó un punto.