Franco Colapinto realiza una maniobra milimétrica para evitar choque en la largada del Gran Premio de Australia, admirada por el mundo y elogiada por el ganador George Russell, quien no puede creer los reflejos del piloto argentino.
Previamente, un ingeniero del equipo Alpine lo empuja hacia atrás en la grilla de largada para corregir su posición, lo que viola el reglamento de la Federación Internacional de Automovilismo que prohíbe tocar los autos antes de la carrera, generando una penalización que suma segundos y retrasa a Colapinto en su carrera número 27.
El argentino termina en el puesto décimo cuarto sin sumar puntos, mientras su compañero de equipo sí lo logra, y destaca su argentinidad en los reflejos para esquivar el desastre por milímetros.
Colapinto arranca la temporada como piloto oficial en una escudería de Fórmula 1 tras un fin de semana completo donde termina la carrera pese a los incidentes.