El G7 anuncia venta de petróleo nocturna para calmar los mercados ante la tensión en el Estrecho de Hormuz, mientras Donald Trump busca salidas diplomáticas por el impacto en la opinión pública estadounidense, donde los precios de la gasolina suben diariamente y afectan el bolsillo del americano medio.
Los panelistas destacan la sensibilidad de Trump a las convulsiones del mercado, que podrían elevar el precio del galón a cuatro dólares, en un país dependiente del auto y con distancias largas que incrementan el consumo de combustible.
Rusia emerge como gran beneficiada del alza en precios del petróleo y gas, ya que llena sus arcas para financiar la guerra en Ucrania, especialmente porque mucho de ese crudo pasaba por el Hormuz ahora cerrado.