Frotarse los ojos con fuerza provoca queratocono, un debilitamiento progresivo y adelgazamiento de la córnea que causa pérdida de visión irreversible, no corregible con cirugía LASIK, lentes de contacto ni anteojos.
El hábito es peor con nudillos o en usuarios de lentes de contacto, donde una lente puede quedar atrapada bajo el párpado. Ante picazón, sequedad o incomodidad, consultar al oftalmólogo y evitar el roce.
En lugar de frotar, aplicar lágrimas artificiales frías de la heladera alivia la picazón sin dañar. Si se frota, hacerlo suavemente con párpados cerrados. El conductor admite frotarse los ojos por costumbre matutina.