La finalísima entre Argentina y España no está suspendida, pero quedó sin sede confirmada en Qatar debido a la escalada de violencia en Medio Oriente. Qatar suspendió toda actividad deportiva hasta nuevo aviso, y FIFA analiza si el partido se juega allí del 27 al 30 de marzo.
El rumor fuerte indica traslado a Miami, en Estados Unidos, como escenario neutral, ya que no puede jugarse en Argentina ni España. Los entrenadores Scaloni y el de España ya cuestionaban la proximidad al Mundial por carga física.
Qatar invirtió mucho dinero en los derechos del partido, muy codiciado mundialmente, y está desesperado por resolver la situación.