La finalísima entre Argentina y España, programada para el 27 de marzo, cambia de sede por el conflicto bélico en Medio Oriente que suspendió eventos deportivos en Qatar.
UEFA y Conmebol definen mañana si se juega en el Estadio do Dragão de Porto, Lisboa, con luz verde de España y Argentina, o alternativas como el Estadio Olímpico de Roma, descartando Miami por conflictos con el Miami Open de tenis.
Qatar reclama compensación por entradas vendidas y sponsors, ya que planeaba una fiesta de cinco días alrededor del partido, parte del acuerdo post-Copa del Mundo que incluía torneos juveniles.
La decisión urge por la logística de delegaciones, entrenamientos y hinchas a 18 días del encuentro; en Qatar, Argentina y España habrían compartido sede de entrenamiento con Egipto en el Mundial.