La Finalísima entre Argentina y España, programada para el 27 de marzo a las 15 horas de Argentina, enfrenta incertidumbre por el riesgo bélico en Catar.
Aunque inicialmente prevista en Doha, en el Lusail donde Argentina fue campeona del mundo, el estadio fue descartado por misiles interceptados en la zona, pese a que hoy reanudaron el fútbol local.
Qatar resiste cambiar la sede por 90.000 entradas vendidas y arreglos comerciales, incluyendo un festival con otros partidos, pero España ya rechazó ir por falta de seguridad.
Alternativas incluyen Lisboa, Tottenham, Santiago Bernabéu o Estados Unidos, con decisión final el jueves entre UEFA y Conmebol.