La panelista mostró la factura del Hotel Fantasma emitida por Segón SRL, empresa de la que Tobillino formaba parte hasta 2016 y ahora controlada por Soma, receptora de 500 mil dólares transferidos desde Tour Program Inter de Faroli, investigados como desvíos de fondos de la AFA.
Explicaron que esta firma actuaba como intermediaria en contratos con comisiones excesivas del 30% más 10% de logística, sugiriendo que las cuentas del hotel vacío no cuadran con los ingresos y movimientos sospechosos.
Recordaron el predio del hotel frente al cementerio Jardín de Pentecostés en Japón 1271, epicentro de empresas ligadas a la trama, con actividad nula similar al hotel donde solo se alojó Camila el fin de semana pasado.
Compararon el esquema con casos clásicos de lavado como Otesur y Los Sauces, destacando lo básico e inconsciente del método pese a la falta de clientes en ambos negocios.