La empresa que controla el Hotel Fantasma, donde se pinchó la rueda del auto durante la investigación, emitió la factura A por el arreglo y está vinculada a Tobillino hasta 2016 y ahora a Soma. Presentaron la carterita con souvenirs como body lotion del hotel como evidencia.
Esta sociedad recibió 500 mil dólares en transferencias desde el exterior de Turproventer, la empresa de Farony, investigada por desvíos de fondos de la AFA en el Afagate. El intermediario cobraba comisiones del 30% más 10% de logística, una barbaridad según el panel.
Panelistas sospechan que las cuentas del hotel no cierran, con poca actividad pero ingresos inexplicables, similar a esquemas como los de Hotesur y Los Sauces, evocando a Cristina Fernández de Kirchner. Solo Camila Homs se alojó allí el fin de semana pasado.
La dirección de la empresa coincide con la del cementerio Jardín de Paz frente al hotel, un predio gigante con apenas 10-15 sepulturas pese a convenios con el Colegio de Abogados de Santiago del Estero. No hay clientes reales, sugiriendo irregularidades.