Un exsecretario de Energía advirtió que la guerra en Irán mantiene Medio Oriente como zona caliente, afectando suministros clave como el gas de Qatar a Europa, que reemplazó al ruso vía GNL de EE.UU. y Catar pero ahora se frena por el estrecho de Hormuz.
Aunque el conflicto podría desescalar pronto, la transición a suministros alternativos tomará tiempo y complicará la geopolítica energética global.