Israel y Estados Unidos preparan posible invasión terrestre a Irán tras etapa de ablande aéreo y marítimo, que incluye destrucción de bases de la Guardia Revolucionaria, fábricas de misiles y ataques a instalaciones petroleras, relató Marcelo Kizilev desde Tel Aviv. La defensa israelí resiste ataques continuos de misiles, cohetes y drones desde Irán y Líbano, con apoyo total de Donald Trump que abrió grifos de municiones y firmó nuevo acuerdo por 150 millones de dólares.
La opinión pública iraní está dividida, con mayoría deseando la caída del régimen ante la 'lluvia negra' por ataques a petroleras y evacuaciones de Teherán; canales oficiales muestran festejos por designación de Mojtaba Khamenei, pero redes revelan temor y esperanza en ayuda estadounidense para terminar el régimen.
El espacio aéreo iraní está libre para operaciones de EE.UU. e Israel, mientras se debate atacar la isla de Hach, terminal del 90% del petróleo iraní, clave financiera del régimen; Irán amenaza represalias contra países árabes si se toca la economía, y Arabia Saudita advierte que Irán será el mayor perdedor.
Donald Trump insiste en 'llegar al final' para no repetir en 5 o 10 años, pese a 70% oposición pública en EE.UU. y divisiones internas republicanas en año electoral; nadie sabe duración exacta del conflicto, que ya lleva días.