Imágenes muestran calles de Teherán convertidas en ríos de fuego por derrames de petróleo en alcantarillas, resultado de ataques estadounidenses e israelíes a puntos estratégicos de producción en Irán, día 10 de la guerra.
Las líneas de fuego recorren avenidas, evidenciando daños graves en infraestructura petrolera. Las escenas impactantes, aunque visualmente escenográficas, son reales y peligrosas para la población.