Delincuentes encapuchados asaltaron a una familia en la zona oeste del Gran Buenos Aires cuando llegaban a su casa en una calle concurrida.
Uno de los ladrones a mano armada los amenazó, los puso contra la pared y revisó su ropa para llevarse las llaves del auto, huyendo con el vehículo en menos de un minuto.
El robo ocurrió con muchos autos circulando alrededor, destacando la impunidad de estos ataques cada vez más frecuentes.