El pastor alertó que las aves de rapiña, símbolo del diablo, atacan la ofrenda espiritual como en Génesis 15:11, donde Abraham las ahuyentaba durante el pacto con Dios, y llamó a los fieles a librar batallas espirituales intensas antes de recibir revelaciones divinas.
Explicó que la bendición no viene gratis y que el enemigo envía mensajeros del infierno para devorar la fe, la familia y el ministerio; urgió despertar, no dormir, y usar la fuerza de Dios para defender lo recibido, como 'Todo lo puedo en Cristo que me fortalece'.
Detalló la batalla constante por la semilla del Evangelio: el diablo acecha al predicar o escuchar la Palabra, usando distracciones como un 'secretario espiritual' para neutralizarla; enfatizó volver al evangelio cristocéntrico, centrado en la cruz de Cristo, no en el hombre como el cristianismo actual 'sin Cristo y sin cruz'.
Como ejemplo moderno de estas aves malignas, citó una pregunta a ChatGPT: si fuera Satanás, usaría la Agenda 2030 para promover espiritualidad falsa, sincretismo con figuras como el Gaucho Gil, equiparar religiones, silenciar la iglesia, diluir el mensaje en humanismo y forzar alianzas seculares que comprometan la fe.
Instó a rechazar demonios 'apestosos', mirar a Cristo y no ceder las bendiciones a las aves malignas con las armas invencibles de Dios.