El cerebro almacena los recuerdos de un evento en áreas distintas según colores, sonidos, aromas y caras, pero los integra mágicamente al evocarlos, como explicó un experto del Laboratorio de Memoria de la Facultad de Medicina de la UBA.
Investigaciones del CONICET revelaron este proceso de consolidación, destacando logros argentinos en neurociencia pese al desprestigio actual de la ciencia local, con publicaciones en revistas top y el CONICET entre las 20 mejores instituciones gubernamentales del mundo, por encima de la NASA.
La memoria es plástica y se entrena con lectura, actividad física, socialización y contar historias, que activan evocaciones múltiples. Expertos recomiendan leer en voz alta para imaginar y revivir recuerdos, contrarrestando olvidos por estrés en adultos mayores de 35 años.
Ejercicios como sudoku mejoran tareas específicas sin transferencia general, mientras que evocar infancia (olores, caras) o charlas cotidianas fortalecen la memoria. El panel cierra invitando a practicar evocaciones relajadas con música.